jueves, 31 de julio de 2008

La gata convertida en mujer

Estábamos hace unos días recorriendo los caminos de internet cuando nos tropezamos con esta fábula que al parecer es obra de Esopo allá por el siglo VI a.C. Otros autores, como La Fontaine en el siglo XVII, la versionaron con posterioridad, llegando incluso a adoptar la forma de un cuento infantil titulado "La Gata Encantada". La historia a la que nos referimos es la siguiente:

La gata convertida en mujer

Había una vez un joven que quería mucho a una linda gata. Tanto la apreciaba que le pidió a Venus que la transformase en mujer y la diosa accedió. El chico, perdidamente enamorado de la hermosa muchacha en la que se había convertido la gata, se casó con ella.

Pero Venus regresó para comprobar si al igual que su forma, habían cambiado, como era de esperar, las costumbres de la joven y para ello hizo aparecer un ratón delante de la muchacha. Al momento y olvidando su nueva figura la joven se arrojó a perseguirlo y la diosa, decepcionada, le devolvió a la muchacha su forma felina.

Esopo

La moraleja de esta fábula viene a decirnos que aunque se puedan modificar algunos aspectos de nuestra vida, lo natural y lo profundo que compone nuestro ser siempre regresa.

Y digo yo que eso de las lecciones moralizantes está muy bien pero si analizamos el caso que nos ocupa creo que no es nada malo que la gata de la fábula sea gata a pesar de todo. Porque por mucho que apreciemos a nuestros humanos, un gato siempre debe ser fiel a la esencia felina que nos convierte en lo que somos y así es como nos debéis aceptar y querer. Por eso me quito el sombrero ante la imagen de esa linda humana persiguiendo roedores (y que me disculpen los ratones y hamsters amigos, que la historia está así escrita)

sábado, 26 de julio de 2008

Perros y gatos de cuneta

Para un gran número de humanos, el veranito es sinónimo de descanso y relax. Llega el calor y es el momento ideal para pasar unos días en la playa, en la montaña o allá donde se tercie, disfrutando así de una merecida terapia frente a la rutina que contamina sus vidas día a día. Pero, lamentablemente, las vacaciones de verano coinciden también con un importante repunte de abandonos de mascotas que por un motivo u otro se convierten en un molesto estorbo al llegar estas fechas. Bueno, lo cierto es que estos pobres nunca debieron encajar en la casa a la que llegaron, porque aquellos gatos y perros que convivimos con auténticas familias nunca nos vamos a ver en situciones como la del típico viaje sin retorno que muchos desgraciados de cuatro patas padecerán a lo largo de estos meses estivales.

Todo abandono es cruel, pero el abandono en carretera constituye una condena de terrible desenlace casi inevitable. Que te bajen del coche y se marchen así, sin mirar atrás, mientras a uno se le queda cara de desconcierto al principio, de pánico después... Algunos se dan cuenta enseguida de lo que ocurre y comienzan a caminar para dejar atrás su presente hasta que un descuido los convierte en una víctima más del tráfico... Otros, comprendiendo su situación, se limitan a sentarse para ver llegar a la muerte salvadora que les arrancará de un golpe de ese infierno de asfalto... Muchos son los que no entienden qué les ha ocurrido y permanecen horas, días, semanas, esperando anhelantes en la ardiente cuneta a que vuelvan a buscarles mientras el tiempo, el hambre y el calor consumen sus vidas...

Anoche, cuando mis humanos regresaban a casa, se toparon con un pequeño perro que estaba sentado en mitad de un puente que conecta unas cuantas vías de varios carriles y que desemboca en una inmensa rotonda. Al verle allí, indefenso ante los coches, pararon y trataron de cogerle, pero el pequeño estaba asustado... Los vehículos pasaban y todos corrían peligro al tratarse de una zona oscura en la que ninguna farola alumbraba los vanos intentos de mis humanos por coger al perrillo. Este, totalmente desorientado, cruzaba la carretera de un lado a otro esquivando a los coches que por suerte, a esas horas, eran pocos. Al final llegó a una especie de terraplén y desaparció. Mis humanos le llamaron, volvieron con el coche para tener un poco de luz y recorrieron todos los carriles de la zona esperando encontrarle... No fue así. Hoy van a volver, esperando que el perrete haya encontrado un refugio y que la luz del día les permita localizarle y traerle a casa. Veremos si hay suerte... Os cuento esto porque el animalillo se hallaba en un punto de difícil acceso, con visibilidad escasa aún siendo de día, en el que parar es un peligro. La única manera de llegar hasta ahí es en coche o recorriendo una buena distancia y cruzando un buen número de carriles desde las viviendas más cercanas... ¿Qué hacías ahí, perrillo? ¿Cómo llegaste? ¿Por qué te tumbaste en mitad de la calzada? ¿Qué estabas esperando?

Las vacaciones deberían ser días felices en los que las familias al completo disfrutasen del tiempo libre que pueden dedicarse unos a otros. ¡Y he dicho al completo! Algunas mascotas son buenas viajeras y se apuntan a cualquier plan: cada vez son más los hoteles y alojamientos que aceptan perros y gatos entre sus residentes. Otros, entre los que nos incluyo a Noa y a mí, preferimos quedarnos en casa porque no nos gusta cambiar de aires: en este caso, siempre se puede encontrar a alguien que nos venga a hacer una visita para ponernos agua y comida o a algún familiar o amigo que nos acoja en su casa por unos días. No necesitamos nada más. ¿Es tan difícil ser responsable?

Por desgracia, miles de amigos van a descubrir que viven con gente a la que sí les resulta complicado mantener su parte en ese acuerdo maravilloso que se sella entre humano y animal cuando deciden compartir sus vidas. De repente llega el fin de este compromiso y sin ningún tipo de conciencia ni remordimiento, se le concederá un cruel final al siempre fiel compañero. Y es que él o ella nunca lo harían... Muchos, como el perro de anoche, se convertirán en animales de cuneta, de esos que nos encontramos atropellados kilómetro a kilómetro o muriendo de hambre y de sed atrapados por el terror y el tráfico. Algunos escaparán a la ejecución que les depara la mala voluntad de las personas que les dejaron allí (¡esperemos que sean muchos!) pero otros no lo conseguirán... Vayan por esos desdichados estas palabras... Como un réquiem por su triste final... Descansen en paz, en arcenes y medianas, pero al fin en paz.

lunes, 21 de julio de 2008

El gato primigenio

Los que os pasáis por este blog con relativa frecuencia os habréis percatado de que nos gustan los gatos. Eso es evidente... Y también sabréis que los murales, las pinturas y las representaciones de gatos que día a día descubrimos a nuestro paso habitando en paredes, vallas y carteles merecen un hueco en nuestro blog. Precisamente decidimos dedicarles la sección Gatos urbanos con la idea de ir recopilando las imágenes e ilustraciones de estos felinos allá donde estuviesen. Y hoy ha llegado el momento de presentaros al gato primigenio que dio origen a esta afición.

El caso es que durante años mi humana se fijó en este gatito que tranquilo desde su muro veía a los coches pasar por una carretera de la población costera de Santa Pola, en Alicante. Cada vez que lo veía, se decía a sí misma que tenía que hacerle una foto a este minino tan sencillo como expresivo. Con el tiempo, el color negro de su silueta ha ido perdiendo la intensidad inicial, pero para nada ha decaído la pose confiada de este gato que espera paciente el momento idóneo para cruzar la carretera. Por fin hicimos la foto y, según me cuentan, ayer mismo seguía en su lugar. Pero ¿quién sabe hasta cuando esperará?

jueves, 17 de julio de 2008

Los gatitos te engatusan

Hoy hemos decidido pasar por La Gatera para dejaros una poesía gatuna. En este caso el autor es el checo Jirí Zácek que aunó sus versos a las ilustraciones de la también checa Lida Brychta para confeccionar un libro de poesías que bajo el título Engatusados está destinado a los grandes y pequeños amigos de los gatos. ¡A ver si os gusta!

Los gatitos te engatusan
Los gatitos te engatusan,
juguetean día y noche,
no hagas ver que no te gustan
porque son encantadores.

Es como pasan el rato,
y así es como se divierten.
Si no juegas como un gato
no sabes lo que te pierdes.

Jirí Zácek

¡Esperamos que esta pequeña y distendida muestra de lírica y ocio gatuno os haya engatusado para siempre!

lunes, 14 de julio de 2008

Un quirk: ¡confesemos!

Luna y Zeus nos han pasado este quirk y lo que tenemos que hacer es lo siguiente:
  1. Enlazar al blog que nos invitó...
  2. Escribir las reglas en el blog...
  3. Contar 6 cosas extrañas sobre nosotros...
  4. Envíar el quirk a algunos amigos y poner sus enlaces...
  5. Dejarles un comentario en su blog para que sepan del quirk...

Así que una vez cumplidos los dos primeros pasos, llega el momento de confesar nuestras manías y rarezas. ¡Vamos a ello!

Empezaremos con las cosas de Noa, por aquello de que las damas deben ir primero.

  1. No le gusta que le toquen la barrigota (ni caricias, ni cosquillitas) ¡Pues buena es Noa para eso!
  2. A pesar de ser una gata adulta, sigue gustándole la leche, pero tiene que estar tibia, nunca fría y mucho menos caliente.
  3. Le encanta cazar bichos y dejárselos a nuestros humanos en los sitios más extraños.
  4. En invierno suele tumbarse delante del calefactor hasta que las orejas se le ponen rojas a causa del calor que se acumula en su cuerpo.
  5. A la hora de dormir, le gusta que mis humanos dejen abierta la puerta de su armario. Y si se les olvida, ya se encarga ella de recordárselo.
  6. Si mis humanos dejan alguna prenda de ropa encima de la cama, no hay posibilidad de error: ¡Noa estará durmiendo encima de ella!

¿Qué os han parecido? ¿Cosas raras propias de una gata casi blanca? ¡Pues ahora vamos con mis manías!

  1. Me encanta que me toquen la barriga. Y ya me encargo yo de ponerme panza arriba para hacérselo saber a todo aquel que llega a casa.
  2. Sólo bebo agua de un cuenco de cristal azul que mis humanos pusieron una vez en el pasillo como algo temporal y que ya se quedó para siempre. ¡Ya veremos qué ocurre si algún día se rompe!
  3. Me encanta mordisquear el pelo de mis humanos y de aquellos que vienen de visita. ¡Pero nadie me deja ni un euro a cambio de mis servicios de peluquería!
  4. Es frecuente encontrarme dormido en los bolsos. No dentro ni al lado, sino literalmente sobre ellos.
  5. ¡Haría lo que fuese por un langostino! Lástima que me tengan a dieta...
  6. Me apresuro a usar la arena en el mismo instante en el que la han cambiado. Y os aseguro que soy capaz de aguantar mucho tiempo con tal de ser el primero en estrenar la bandeja recién puesta...

Tras haber hecho públicos nuestros secretillos inconfesables, llega el momento de pasarles el quirk a algunos amigos. Y los nominados son:

¡Esperaremos ansiosos sus respuestas!

viernes, 11 de julio de 2008

¡Cuatro años bien merecen una Cat-tienda!

Supongo que ya sabréis que el pasado lunes fue mi cumpleaños y, al final y a pesar de lo ocupados que están, mis humanos estuvieron a la altura de una fecha tan importante. Tuve mimos, atenciones, juegos y ¡regalos! Se acordaron de traerme varios paquetes de semillas de esa hierba gatera que tanto me gusta y ya tenemos algunas macetitas plantadas esperando a que les hinque el diente. Además, me agasajaron con una rica latita que fue el plato principal de mi menú de cumpleaños y con un paquete de chucherías gatunas (aunque estas últimas me las racionan, porque ya sabéis que sigo a dieta, ejem, ejem...) Y de paso se animaron a comprarme un peluche a la esencia de catnip al que, para ser sinceros, no hice demasiado caso, demostrando con mi indiferencia que no es catnip todo lo que nos venden bajo esa etiqueta.

Pero lo mejor ha llegado hoy. Y, como bien dicen, ¡más vale tarde que nunca! ¡Hoy me han traído una Cat-tienda roja que es de lo más alucinante! Nada más verla, he sabido que era para mí, así que me he metido dentro y he pasado un buen rato para demostrar lo mucho que me gusta. Noa quería entrar, pero no se lo he permitido, que un estreno es un estreno y no debe verse interrumpido por espontáneos aguafiestas. Más adelante, que haga lo que quiera cuando yo no la utilice, pero hoy la Cat-tienda ¡es mía! Vigilaré con atención que nadie se acerque demasiado...

Y desde mi nueva guarida gatuna, digno espacio para todo un gato de cuatro años, aprovecho para agradecer las felicitaciones de cumpleaños de todos los amigos que pasaron por el blog. ¡Gracias a todos por vuestras palabras y un recuerdo especial para Los Ronroneadores, que además de buenos deseos nos dejaron este regalito en su blog!

martes, 8 de julio de 2008

Esos ojos verdes...

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