viernes, 26 de septiembre de 2008

¿Hasta cuándo durará?

En nuestra sección Cartas a Rumbo hoy vamos a tratar el tema del abandono. Lo haremos a través de las palabras de nuestro amigo perruno Dark que aborda desde su experiencia un asunto como este. Por suerte, su caso tuvo un desenlace feliz. Pero ¿cuántos amigos no tendrán tanta suerte? Pensad en ello mientras leéis esta carta.

Querido amigo Rumbo

Me he animado a escribirte estas líneas para volver a abrir un tema que parece que nunca pueda llegar a tener un fin y este no es otro que el abandono que sufren cada día tantos animales. Es un tema que me toca muy de cerca, pues yo mismo lo sufrí en mis carnes hará unos 4 años aproximadamente. Por aquel entonces yo vivía con mi adorada mamá y llenaba mi vida con todo el amor del mundo igual que yo, la adoraba a cada momento; pero un día, sin mediar palabra alguna, me abandonó porque a su pareja yo no le gustaba. De la noche a la mañana pasé de tener mis cosas, mi comida, mi casa y mi mamá a, estar encerrado en la jaula de una perrera compartida con 4 perros más sin el calor de nadie más que el de mis compañeros de encierro. Pasé miedo al principio y ladré como un loco para que no me dejase, pero mis súplicas no sirvieron de nada y me dejó ahí; como no entendía que pasaba, decidí que era mejor morir que vivir ese infierno y, literalmente esperaba que la muerte me llevase negándome a comer. Pero, alguien se fijó en mi y puso todo su empeño en que yo no me fuera de este mundo, dedicándome cariño y afecto lo que me devolvió un poco de vida, pero no del todo pues yo lo que quería era a mi mamá. Ese tiempo descubrí que es tener que luchar por un trocito de pienso o por una baldosa en un rincón de la jaula, el pasar del tiempo se me hacia eterno pues no tenía razón alguna para despertarme cada mañana. Hasta que un día, no se si fue el azar o quien sabe el qué, apareció delante de mi jaula una cara que me era conocida de mi pasado y al vernos nos reconocimos al acto, esa persona luchó para sacarme de esa jaula y llevarme a un sitio donde cuidaran de mi, poco podía imaginar que esa persona acabaría siendo la que es mi mamá hoy día. Con ese reencuentro volví a confiar en ella, me visitaba muy a menudo hasta que una noche, me tomó con ella y nos fuimos a casa; en esa casa he vuelto a jugar, a dar todo el amor que llevo, a tener una familia y lo más importante, a vivir pues todo lo que doy me es devuelto multiplicado por infinito.

Esta es mi historia y ojalá, fuera la de todos y cada uno de los animales, que un día sus queridos amos decidieron desprenderse por ser muy grandes, por ser una molestia, por sobrar ante el nacimiento de una criatura y tantas y tantas excusas que usa la gente para dejar a su suerte a estos animales que les han dado todo lo que tenían por ellos.

No sé si llegará un día en que los humanos se den cuenta de que no somos juguetes, estamos vivos, sentimos y tenemos un corazón que late por y para ellos; un día en que los refugios, perreras, casas de acogida y todo lo que hay hoy día para ayudar a estos animales, no sea más que un recuerdo ya que no serían necesarios, no sé si esto llegará ...

Pero dentro de todo ese dolor, quiero haceros la reflexión que cada vez hay más gente que arriesgará su vida por salvar un animal de una carretera, por rescatar un animal maltratado o para dar una segunda oportunidad a aquellos, que tanto amor les pueden dar.

Gracias por permitirme estas líneas amigo mío, un abrazo muy grande,
Dark.
Gracias a ti, querido Dark, por compartir tu historia con todos nuestros lectores. Gracias por poner un poco de esperanza a un tema duro y doloroso como el del abandono. Gracias a todas esas personas que permiten con su esfuerzo y dedicación que muchos de nosotros sigamos adelante para contarlo y para disfrutar de una segunda oportunidad (yo me incluyo en este grupo porque también sé lo que es dormir en las jaulas del albergue...) Pero ojalá llegue ese día en el que no sea necesario luchar en contra de situaciones como la que tú y yo padecimos, no porque nos hayamos cansado de luchar sino porque ya no será necesario. Estoy seguro, querido amigo, que llegará ese día. El día en el que historias como la tuya, como la mía y como la de tantos otros no sean más que leyendas, porque no puede ser de otra manera. Y cartas como la tuya son un paso más en el camino hacia el final de la pesadilla.

Todos aquellos que, como Dark o Alter Ego, queráis compartir, denunciar o comentar algún tema con nosotros no tenéis más que escribirnos a la dirección de e-mail gateraderumbo@gmail.com.

martes, 23 de septiembre de 2008

Tres cosas que no nos gustan.

Nos han pasado este meme: Luna y Zeus lo hicieron hace unos días y hoy lo ha hecho nuestro amigo Gastón. Ante tanta insistencia hemos decidido que lo mejor es contestarlo sin más tardanza y para ello lo que tenemos que hacer es escribir tres cosas que no nos gustan.

Empezamos con las respuestas de Noa:
  1. Que le toquen la barriguita.
  2. Que la cojan cuando no le apetece.
  3. Que le laven los dientes.

Mis respuestas son las siguientes:

  1. Que me cepillen.
  2. Que no me hagan caso cuando maúllo.
  3. Que me tengan a dieta.
Después de confesarnos, llega el momento de pasar este meme. Y nuestros elegidos son Dark y su tete, Merlín y Bombay y Nano. ¡A ver qué cosas no les gustan a ellos!

¿Qué te gustaría hacer antes de morir?

Hace dos meses, la Gata Lili me propuso contestar a esta sencilla pregunta. Tenía que encontrar ocho cosas que me gustaría hacer antes de morir. Este dilema me dejó paralizado, porque ¿cómo voy a decidir qué hacer antes si la verdadera respuesta es que yo no quiero morir? La muerte es ese sueño eterno en mantas de fría tierra. ¡Sólo pensarlo me da repelús! Es cierto que la vida es el camino que nos conduce inevitablemente hacia nuestro fin, pero eso no implica que tenga que parecernos bien, ¿no?

A pesar de mi rechazo inicial, lo cierto es que después de darle vueltas a la pregunta en mi cabeza, no he podido evitar que se me ocurrieran algunas cosas que me gustaría dejar hechas antes de abandonar este mundo y a petición de mi amiga brasileña creo que puede ser interesante compartirlas con mis lectores. Así que antes de morir, me gustaría:
  1. Visitar el gran cajón de arena que, según me cuentan, es la playa (Ejem, ejem...)
  2. Subirme a un árbol bien alto (y poder bajar sin ayuda después)
  3. Si tuviera que elegir algo de comer, creo que optaría por probar el sushi.
  4. Viajar en barco: ¡ya sabéis que a mí me hubiese encantado ser un gato bucanero!
  5. Visitar un acuario: entretenimiento sin fin, aunque seguro que debe abrir el apetito...
  6. Volver al albergue del que salí y sacar a todos los amigos de cuatro patas que estén ahí.
  7. Escribir un libro que narre mis peripecias como gato urbanita y conseguir colocarlo en la lista de los más vendidos.
  8. Encontrar a un digno sucesor gatuno que, cuando yo falte, continúe con mi labor.
Creo que con esto lograría sentirme en paz a pesar de ser presa de la muerte. Y puesto que escapar de esta siempre inoportuna dama es imposible, lo importante será aprovechar al máximo el tiempo que tengamos para recorrer nuestras vidas. Nunca sabremos dónde ni cuando llegará nuestro fin, así que lo mejor será disfrutar de cada uno de los minutos de viaje. Y es que ya lo dejó dicho el poeta al afirmar que: "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar".

Ahora, según las reglas de este meme, tendríamos que pasarlo a otros ocho blogs, pero preferimos que todos aquellos que lo lean se planteen cuáles serían esas cosas que les gustaría dejar hechas antes de morir.

lunes, 22 de septiembre de 2008

El gato Garabato

Son muchos los gatos que se pasean a sus anchas por las páginas de algunos libros. Unos son protagonistas de grandes relatos. Otros, en cambio, son simples actores secundarios que enriquecen la narración con su porte felino. A través de La Bibliogateca pretendemos recopilar algunos de esos momentos gatunos que descansan plácidamente entre las letras de la literatura universal. Y creemos que no hay mejor momento para iniciar nuestra labor que hoy, día de paso del verano al otoño, día en el que la estación de doradas hojas comienza para nosotros.
El gato Garabato.

Empezaremos nuestra colección con un fragmento dedicado al gato Garabato, felino residente en un convento de monjes. Fray Perico, protagonista de la historia, está tratando de encontrar un escondite para dos soldados franceses que han aparecido en su convento y decide que el mejor lugar para que pasen la noche es la carbonera. Pero al abrir la puerta, en la oscuridad brillan dos ojos mientras unas zarpas arañan la cara de uno de los franceses. Y es que este gato, como aclara el fraile, tiene muy malas pulgas. A pesar de atizar al felino con la escoba, Garabato no se amedrenta ni huye sino que tras un buen bufido se esconde más adentro. Es evidente que ante tal recibimiento, los soldados prefirieron dormir en otro lugar, dejando la cálida carbonera para nuestro triunfante amigo peludo.

Muñoz Martín, J., Fray Perico y Monpetit, Colección "El Barco de Vapor", Ed. S.M., Madrid, 2002, pp. 14-15.
Por desgracia, las prohibiciones de reproducción total o parcial del libro no nos dejan más que incluir este resumen y la referencia bibliográfica de la escena. Así que si queréis saber algo más acerca de las aventuras de fray Perico, de los soldados o del gato Garabato, sólo tenéis que haceros con el libro Fray Perico y Monpetit, especialmente indicado para niños de entre 9 y 13 años, pero recomendado para lectores de cualquier edad que conserven un espíritu joven.

viernes, 19 de septiembre de 2008

¡Marchando una de premios!

Siempre me han dicho que: "De bien nacido es ser agradecido". Y por eso, después de varios meses recibiendo premios, llega el momento de publicarlos en el blog. Así que ¡vamos allá!

Los premios concedidos por nuestros amigos Luna y Zeus son:

Y aquí tenemos los de nuestros amigos de Garilandia:


Nuestra Galga bonita también ha tenido el detalle de concedernos estos otros:


Y nuestro amigo perruno Dark nos consideró merecedores del siguiente:


Ante tal cantidad de premios no nos queda más que enviar un fuerte ¡Gracias! a todos estos amigos. En su momento ya se lo agradecimos en sus blogs, pero consideramos que es importante que estos premios que han tenido a bien concedernos brillen en nuestro rinconcito gatuno de la blogosfera. Así que nos aplicamos el dicho "Más vale tarde que nunca" y aquí os dejamos estos galardones que hemos decidido dedicar a todos los amigos que día a día os dejáis caer por nuestra Gatera, porque sois vosotros los que hacéis que todo esto sea posible.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Las prisas no son buenas

Con la mitad de septiembre llegan novedades a nuestra Gatera. Una de ellas es la sección Cartas a Rumbo, en la que iremos publicando los textos, opiniones o denuncias que nos vayáis haciendo llegar a través de nuestro e-mail de contacto (gateraderumbo@gmail.com) Y puesto que estamos de estreno, es el momento de compartir con todos vosotros, queridos lectores, la primera carta que hemos recibido y que será la encargada de inaugurar este apartado:
Estimado Sr. Rumbo.

Permítame que le cuente lo que hace tiempo he observado y que lejos de corregirse, para desgracia de nuestros amigos los canes, veo que se repite de cuando en cuando cada vez con más frecuencia.

Como usted bien conoce, Sr. Rumbo, es costumbre y necesidad de los perros salir a pasear a diario hasta tres veces por jornada para desarrollar sus lazos sociales, realizar algo de ejercicio, y ya puestos, pues hacer sus necesidades, ya que como bien recordará, nuestros amigos los canes no se satisfacen con una montaña de arena como usted, sino que precisan de un paseo, un parque o zona ajardinada, o al menos un árbol para dejar sus aguas.

Pues bien, he observado repetidas veces cómo quiénes tiran de las correas de nuestros amigos no se aperciben del gesto de éstos intentando aliviar el vientre y siguen tirando de la cuerda, mientras el pobre can se debate entre obedecer al amo o seguir su imperiosa necesidad, en una imagen que dice mucho en contra de la humanidad de quien está al otro lado de la correa.

No es preciso que le diga más, sino que se trata de otro efecto, o prueba si usted quiere, de los males de las prisas que dominan el mundo actual. Ya me gustaría ver cómo a ellos (y entienda que es un decir), alguien les intenta arrastrar tirando de su cuello mientras están sentados en su trono...

Sin otro particular le remito estas palabras por si tiene a bien dar a conocer estos hechos en su ventana al mundo, que es su afamado blog.

Firmado: Alter Ego

Tenemos que dar las gracias al amigo Alter Ego por compartir con nosotros sus reflexiones sobre un tema como este, ya que es verdad que muchos perretes son literalmente arrastrados por sus humanos sin dejarles disfrutar de las delicias y necesidades lógicas que conlleva ser perro (Ejem, ejem...) Y después de leer con detenimiento sus palabras al hilo de asunto tan delicado parece necesario concluir que es cierto que las prisas propias del mundo moderno influyen muchas veces en la relación que algunas personas tienen con sus amiguetes peludos, porque los horarios y las agendas rigen su devenir, haciéndoles olvidar que lo importante no es llegar, sino disfrutar del camino, especialmente cuando es compartido con un fiel compañero de cuatro patas.

martes, 16 de septiembre de 2008

Félix el Gato

Hoy os traemos una de esas joyas que en ocasiones aparecen por casualidad y sin previo aviso al doblar cualquier esquina: se trata de esta maravillosa representación de Félix el Gato que se encuentra en un solar ubicado en la avenida de la Libertad de Elche. Su gesto y su risa, que nos transmiten una sensación de alegría y desenfado, demuestran que este minino no es consciente de lo efímero de su existencia. Y es que, como tantas veces, el gato en el muro dará paso muy pronto a un edificio. Así que los que seáis de la zona, no tardéis en pasaros para conocer a este risueño felino, digno ejemplar de esa estupenda pinacoteca al aire libre que son nuestros pueblos y ciudades.

¡Ya es historia!: Félix el Gato ha desaparecido en febrero de 2009.
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