viernes, 28 de noviembre de 2008

Se derrite, se derrite...


Adivina, adivinanza...
¿Qué crees que es lo que Rumbo
empuja con su pata?


Una vez más, ¡gracias!

Pues el caso es que hemos recibido un par de premios y ahora llega el momento de agradecerlos y publicarlos. ¡Vamos allá!

Nuestros colegas caninos Dark y Thor coincidieron en considerarnos merecedores del premio Sharing the Love. Por lo visto, este galardón debe compartirse con aquellos blogs que con su cariño, risas y aventuras, tantas y tantas veces nos hacen sonreír. Y los afortunados que lo reciban han de poner también un enlace a la página que lo creó, Memoirs of a Mommy, para llenar poco a poco el ciberespacio de amor. ¡Pues eso hacemos!


Thor también tuvo a bien compartir con nosotros una deliciosa galleta. ¡Mmmmm! ¡Qué rica!



Y Luna y Zeus, tan atentos como siempre, aprovecharon la celebración de nuestro primer año de existencia en la red para dedicarnos este bonito icono.


Les agradecemos de todo corazón que se acuerden de nosotros. Por nuestra parte deseamos compartir estos premios y regalos (y lo que significan) con todos nuestros visitantes y lectores, acompañándolos con nuestros mejores deseos en estos últimos días de noviembre...

martes, 25 de noviembre de 2008

Las pelusas ni se crean ni se destruyen...

Las pelusas están presentes en todos los hogares, pero son especialmente numerosas en las casas con perro o gato. Es un hecho fácilmente constatable que da igual lo que barras, pases la mopa o uses el aspirador: ellas siempre están ahí. Es más, una ley que acompaña a su existencia es la siguiente: "En el momento en el que tengas invitados, las pelusas se ubicarán en el lugar en el que sean más visibles, siendo su volumen directamente proporcional a lo comprometida que sea la visita" Y es que parece que estas pequeñas marañas ni se crean ni se destruyen, sólo se desplazan...

Su tipología es ciertamente diversa. Así, es posible encontrar pelusas rodantes que recorren el pasillo mientras nos trasladan a la escena de una película de vaqueros; pelusas etéreas que danzan al son de cualquier corriente de aire; pelusas traicioneras que se esconden en los rincones y nos asaltan en el momento más inesperado; pelusas antiguas, de esas que han crecido bajo la protección de algún mueble; pelusas esquivas que son difíciles de atrapar a causa de su agilidad y pequeño tamaño; pelusas esponjosas que presumen por su volumen y su consistencia tan bien definida, etc, etc. Dicen que en la variedad está el gusto y parece que las pelusas se han tomado en serio esto de agradar...

Mis humanos se sorprenden cada día de la cantidad de pelusas que se acumulan en nuestro piso, discutiendo mientras nos miran a Noa y a mí sobre la cantidad de almohadones y cojines que podrían haber rellenado con los pelos que hemos desechado a lo largo de nuestra convivencia. ¡Lo que me faltaba! ¡Que den ideas! En esta línea os diré que no se trata de un proyecto tan descabellado, puesto que algunas empresas han empezado ya a confeccionar jerséis, bufandas, guantes o chalecos con pelo de perro y gato: lo de los cojines sería un paso más en este negocio enfocado hacia amantes de los animales, locos por el reciclaje o personas odiosas que sean alérgicas y a las que queramos regalar algo muy especial (Ejem, ejem...) Nosotros, por si las moscas, echamos a correr, dejando en cada carrera una estela de pelos grises y blancos que pasarán a formar parte de la próxima remesa de suciedad enmarañada si el horizonte comercial de nuestros humanos no se amplía hacia el negocio de la confección y los complementos del hogar.

Por si a alguien le ha parecido interesante el tema de la ropa de pelo gatuno o perruno, os diré que algunas de estas empresas no sólo realizan prendas con pelo de animales desconocidos sino que os pueden confeccionar el suéter o las manoplas deseadas con el pelo de vuestra propia mascota. Sólo tenéis que encargaros de recoger la cantidad necesaria y de enviárselo. El resultado será una prenda cálida que permitirá que vuestro compañero peludo siempre esté con vosotros.

Para aquellos que queráis conocer más detalles sobre el aprovechamiento de las pelusas o incluso encargar un regalo muy especial os dejamos el enlace al siguiente artículo:

domingo, 23 de noviembre de 2008

Siluetas como reclamo

En la pedanía de La Hoya, en pleno campo de Elche, encontramos una tienda de esas típicas de las poblaciones pequeñas en las que se puede comprar casi de todo. El establecimiento en cuestión es fácilmente reconocible porque su fachada ha sido decorada con un mural de vivos colores que publicita de forma original parte de los productos que podemos encontrar en el interior: desde mangueras y herramientas para el jardín hasta comida de animales. Y es precisamente aquí donde unas siluetas de gatos y perros que decoran unas latas y unos sacos de pienso entran en juego como reclamo para los compradores. Esperamos que, al igual que a nosotros, os guste la sencillez de sus reconocibles perfiles y la originalidad de los dueños de la tienda, que apostaron por el arte en vez de limitarse a mantener una fachada típica y anodina.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Primer aniversario

Queridos lectores:

Parece que fue ayer pero, en realidad, llevamos exactamente un año paseándonos por los caminos de la blogosfera. Desde nuestra primera entrada (auténtica declaración de intenciones) hemos tratado en todo momento de ser fieles a nosotros mismos, a nuestro espíritu felino y a todos esos visitantes conocidos o anónimos que, poco a poco, os habéis convertido en habituales de nuestro rinconcito. Y así, lo que comenzó siendo un paso para un gato urbanita se ha convertido a estas alturas en toda una caminata.

En un día como hoy sólo podemos desear que los años de andanza de este proyecto sean muchos más y que desde el humor, la simpatía y el respeto que creemos que nos caracteriza podamos continuar con nuestra labor como plataforma desde la que seguir divulgando y exponiendo temas de sesgo gatuno y animal. Para ello (¡cómo no!) contamos con todos vosotros, porque siempre es mejor caminar bien acompañado.

Llega ya el momento de cerrar estas líneas. Y sólo nos queda dar las gracias a todas las personas que con su apoyo han hecho posible que nuestro primer aniversario sea hoy una realidad.

Ronroneando de felicidad y orgullo, nos despedimos por ahora.

Siempre vuestros.

Rumbo y Noa.

martes, 18 de noviembre de 2008

El patito feo

El otro día estaba yo, como buen gato, pensando en mis cosas, filosofando entre cabezada y cabezada, cuando de repente me puse a pensar en la importancia que para la mayoría de los humanos tienen los cánones estéticos. Dándole vueltas al asunto, llegué a la conclusión de que la belleza, en gran medida, depende de la actitud de cada ser (sea persona u animal) Vamos, que si te crees hermoso o hermosa tienes gran parte del camino hecho. Interesante, ¿eh? Es innegable que la presencia de ciertos atributos físicos armoniosos y bien parecidos complementa a la perfección este modo de pensar, confiriendo al portador de un equilibrio entre mente y cuerpo que es irresistible para los demás.

Yo soy el ejemplo perfecto que demuestra que la unión de belleza física y confianza en uno mismo tienen como resultado una hermosura fuera de lo común. Y es que todo el mundo me lo confirma con piropos y halagos de lo más variados. ¡De ahí que me encanten las visitas que vienen a casa, fuente inagotable que alimenta mi ego gatuno! Lo que empieza a preocuparme es que antes yo era el guapo oficial de la familia y últimamente el reconocimiento ha comenzado a ser compartido: la gente ha empezado a admirar la esquiva hermosura de Noíta. Antes no era así, ella era la feucha y yo disfrutaba de mi éxito en exclusiva. ¿A qué se debe este cambio? Pues para mí que Noa ha empezado a creer en sus posibilidades, sacando partido a esos ojos color ámbar verdoso, a esa respingona naricilla rosa, a ese pelaje blanco como la nieve... Y me pregunto yo: ¿dónde habrá quedado aquel perfil de cachorrita barrigona con el que llegó a casa? ¿Qué habrá sido de aquella adolescente patilarga y orejona? ¿Cuándo la gata blanca del montón pasó a ser una digna contrincante a la hora de atraer las miradas de los demás? Vamos, que el patito feo se ha convertido en cisne y ahora tendré que esforzarme más para recibir mi ración de lisonjas y alabanzas. Eso sí, aunque ahora compitamos de igual a igual a la hora de recoger y lucir la banda de guapos oficiales y a pesar de que Noa se haya convertido en una elegante gata de fotogénica pose, para mí siempre será, irremediablemente, una blancucha y una chiquitaja... Esto... Mi blancucha... Mi chiquitaja... (Ejem, ejem)

domingo, 16 de noviembre de 2008

Retrato en azul

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