En Elche, en una zona de naves industriales en desuso que se encuentra próxima a la carretera que va a Crevillente y a las vías del tren, el abandono ha convertido los muros de los edificios en un inmenso lienzo en el que los trazos simples se entremezclan con auténticas obras de arte dignas de admiración. Paseando entre los escombros y los cristales rotos, mis humanos localizaron un par de ejemplares felinos que prueban que la sencillez también puede ocultar un perfil gatuno tras de sí.

Siguiendo con el recorrido por los diferentes edificios en estado de ruina, mis humanos encontraron otro grupo menos tenebroso: podéis comprobar que, en esta ocasión, se trata de un gato de mirada bonachona acompañado por un simpático perro. Esta pareja nos transmite unas sensaciones totalmente opuestas a las de la misteriosa máscara negra de la pintada anterior, a pesar de ser también el resultado de unos trazos simples, monocromos y aparentemente rápidos.

Esperamos que os gusten los gatos urbanos que os hemos presentado hoy en nuestra Gatera, ya que vienen a demostrar que, como nosotros defendemos, un felino puede encontrarse en cualquier lugar: ¡sólo hace falta mirar!
hello :)
ResponderEliminarMami se fija por la calle y alguno se encuentra de vez en cuando.
ResponderEliminarAh, y tenéis razón, el primer gato pone los pelos de puntaaa, jiji.
Ronroneos.
jajaja, pues si, gatos grffitros!!
ResponderEliminargraffiteros quiero decir, jajaja
ResponderEliminarA los que nos gustan los felinos los vemos aunque no esten, si han pasado hace un ratito llegamos a ver su sombra.
ResponderEliminarBonitos grafitis, los peques sirven para todo.
Besos felinos.