Es bien sabido entre los propietarios de gato que con el calor se intensifica la muda del pelaje y que ese cambio de pelo imparable deja una huella evidente en ropas, colchas, sofás y sillas, siendo este el momento ideal para tomar ciertas medidas que prevengan los problemas derivados para el felino doméstico a causa de la ingesta masiva de pelo en su aseo cotidiano. Así, no está de más intensificar los cepillados, porporcionar un pienso rico en fibra o aumentar la cantidad de malta que se suministra al gato.
Cotillas como somos, precisamente lo que queremos descubir en esta ocasión, queridos lectores felinos, es si vosotros sois consumidores habituales de esta pasta de olor fuerte y consistencia pegajosa. Y por eso la pregunta que os planteamos es esta: ¿Tomáis malta? Y las respuestas entre las que podréis seleccionar las vuestras son las siguientes:
- Sí y me gusta mucho, para aquellos que ven el tubo de malta y ya están relamiéndose.
- Sí porque me obligan, para esos otros a los que no les gusta pero que al final terminan tomándosela.
- No, nunca me dan, para los que no toman por los motivos que sean.
- Ninguna de las anteriores, para aquellos que no encajen en ninguna de las respuestas propuestas.
Ánimo y a votar, que cuantos más seamos más interesantes serán los resultados. Y para aquellos que quieran más información sobre la malta y el riesgo de que los gatos ingieran pelo os recomendamos las siguientes entradas:








Me llamo Rumbo y soy un gato urbanita que comparte sus experiencias cotidianas y sus reflexiones felinas con todo aquel que quiera leerlas. ¿Os animáis?







