El principio de enero es una época ciertamente ajetreada en casa. A las tradicionales fiestas navideñas nosotros tenemos que añadir el aniversario de boda de nuestros abuelitos humanos por parte de humana y el cumpleaños de nuestro humano. Y así vamos, de celebración en celebración, hasta que el día 11 todo parece volver, más o menos, a la calma habitual. Esta recién recuperada tranquilidad nos permite retomar hoy nuestra costumbre de mostraros, queridos lectores, a esos gatos que iluminan y decoran los muros y paredes de nuestras ciudades. Y vamos a hacerlo presentándoos a este par de ejemplares capturados el pasado diciembre por la cámara de nuestra abuelita humana por parte de humana en su último viaje a Salamanca.
Estos dos gatos se encuentran en la calle Pizarro, decorando la entrada y escaparates de una tienda de productos para mascotas. Y allí permanecen, ajenos al frío y al tránsito de peatones. Seguro que más de uno de esos viandantes queda sorprendido por la alegre visión del grupo al completo (según comentaron mis abuelitos humanos, había también una vaca y bajo al gato azul podéis descubrir a un perrazo amarillo bastante mosqueado. Lamentablemente, los coches aparcados no permitieron fotografiar todos los elementos...)
Simpáticos y llenos de vida, este par de felinos nos hizo una especial gracia por ser uno de ellos un gato rojo-anaranjado como Elmo y el otro, un felino azul como yo. Curioso, ¿eh? Sólo esperamos que a vosotros también os gusten y que si podéis acercaros a visitarlos en vivo y en directo, no dejéis de hacerlo.