- Enlazar al blog que nos invitó...
- Escribir las reglas en el blog...
- Contar 6 cosas extrañas sobre nosotros...
- Envíar el quirk a algunos amigos y poner sus enlaces...
- Dejarles un comentario en su blog para que sepan del quirk...
Así que una vez cumplidos los dos primeros pasos, llega el momento de confesar nuestras manías y rarezas. ¡Vamos a ello!
Empezaremos con las cosas de Noa, por aquello de que las damas deben ir primero.
- No le gusta que le toquen la barrigota (ni caricias, ni cosquillitas) ¡Pues buena es Noa para eso!
- A pesar de ser una gata adulta, sigue gustándole la leche, pero tiene que estar tibia, nunca fría y mucho menos caliente.
- Le encanta cazar bichos y dejárselos a nuestros humanos en los sitios más extraños.
- En invierno suele tumbarse delante del calefactor hasta que las orejas se le ponen rojas a causa del calor que se acumula en su cuerpo.
- A la hora de dormir, le gusta que mis humanos dejen abierta la puerta de su armario. Y si se les olvida, ya se encarga ella de recordárselo.
- Si mis humanos dejan alguna prenda de ropa encima de la cama, no hay posibilidad de error: ¡Noa estará durmiendo encima de ella!
¿Qué os han parecido? ¿Cosas raras propias de una gata casi blanca? ¡Pues ahora vamos con mis manías!
- Me encanta que me toquen la barriga. Y ya me encargo yo de ponerme panza arriba para hacérselo saber a todo aquel que llega a casa.
- Sólo bebo agua de un cuenco de cristal azul que mis humanos pusieron una vez en el pasillo como algo temporal y que ya se quedó para siempre. ¡Ya veremos qué ocurre si algún día se rompe!
- Me encanta mordisquear el pelo de mis humanos y de aquellos que vienen de visita. ¡Pero nadie me deja ni un euro a cambio de mis servicios de peluquería!
- Es frecuente encontrarme dormido en los bolsos. No dentro ni al lado, sino literalmente sobre ellos.
- ¡Haría lo que fuese por un langostino! Lástima que me tengan a dieta...
- Me apresuro a usar la arena en el mismo instante en el que la han cambiado. Y os aseguro que soy capaz de aguantar mucho tiempo con tal de ser el primero en estrenar la bandeja recién puesta...
Tras haber hecho públicos nuestros secretillos inconfesables, llega el momento de pasarles el quirk a algunos amigos. Y los nominados son:








Me llamo Rumbo y soy un gato urbanita que comparte sus experiencias cotidianas y sus reflexiones felinas con todo aquel que quiera leerlas. ¿Os animáis?











