El domingo, mi tío humano celebró su cumpleaños: ya son 28, ni uno más ni uno menos (Ejem, ejem...) El caso es que mi humana aprovechó la ocasión para hacerle esta foto a Salem, nuestro primo melenudo, que pasó olímpicamente de la fiesta y se echó una larga siesta sobre las chaquetas de los invitados.






Me llamo Rumbo y soy un gato urbanita que comparte sus experiencias cotidianas y sus reflexiones felinas con todo aquel que quiera leerlas. ¿Os animáis?












Lo mejor que pudo hacer, jijiji. Pero no sabemos nosotros si a los invitados les hizo mucha gracia al recoger sus abrigos :P
ResponderEliminarRonroneos.
P.D: Y feliz cumpleaños!
Se puede ser más guapo y más listo? Seguro que fue uno de los que mejor se lo paso... y encima luego habria alguna sobra suculenta para cenar.
ResponderEliminarLo dicho.
Besos felinos.